
¿Hay algo más inútil que darse la bienvenida a uno mismo? Pues yo lo hago, como cuando ceno de pie para tardar menos, como cuando sonrío a alguien que no me mira, como cuando cojo el móvil para llamarte y no lo hago...
Bienvenida, me digo, a esta nueva etapa inútil en tu vida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario